Todas mis joyas están hechas en plata de ley, plata bañada en oro de 3 micras, oro blanco y oro amarillo de 18kt. Se trata de metales preciosos que provocan muy pocas alergias  y que son muy duraderos.

PLATA

Materiales como la plata sufren de cierta oxidación (ese color grisáceo que van cogiendo al cabo de un tiempo). Por eso, las piezas de plata de ley llevan además un baño de plata que evita en gran parte esta oxidación.

Sin embargo, el paso del tiempo, los perfumes, jabones o el agua de mar inciden sobre este metal. ¡No hay problema! Si tu pieza ha perdido su color escríbeme: la limpiaré y te la dejaré como nueva.

Si prefieres limpiarla en casa, te explico cómo hacerlo:

  1.  Solo necesitas dentífrico. Coge la pieza y frótala con los dedos con el dentífrico.
  2. Enjuágala con agua quitando con suavidad los restos.
  3. Sécala con un paño limpio de algodón.
  4. ¡Limpia!

PIEZAS BAÑADAS

Las piezas de plata están bañadas en oro con un grueso de 3 micras. Esto significa que es una capa duradera pero, evidentemente, se va desgastando. Ten cuidado con los arañazos o el roce con otras piezas y también con productos químicos como jabones y perfumes, ya que van desgastando la capa de oro.

Aunque tengamos cuidado, el uso hace que vaya apareciendo la plata. ¡Que no cunda el pánico! Mándame un correo y le daré otro baño* para que quede como el primer día.

*precio según tamaño de la pieza

Si tu pieza bañada tiene un color poco vivo también puedes limpiarla como si fuera plata.

ORO

El oro es un metal que no se oxida pero sí sufre el desgaste al uso. Por eso, ten en cuenta que se puede rayar con el contacto brusco con otras piezas. Si necesitas que pula o le dé brillo otra vez a tu joya, házmelo saber  y lo haré encantada.

Recuerda que las piezas mate no se pueden pulir ya que perderían la textura, ¡protégelas!

Ahora que están en tus manos cuídalas y dales el valor que realmente tienen.