Un anillo con una técnica prehistórica: fundición en jíbia
Anillo d eplata hecho con la técnica de hueso de sepia jíbia

Todos los encargos son especiales, pero éste en seguida me cautivó. Un día, al mirar el correo, vi que me había escrito un chico interesándose por mi trabajo y preguntándome sobre si podía hacerle un anillo para su pareja. Su forma de explicarme con todo lujo de detalles cómo era ella, qué le gustaba, lo que tenían en común…me encantó. Ya sabéis que cuanto más detalles tengo, ¡mejor!

Me dijo que quería que el anillo llevara una piedra, pero no preciosa (si es que hay alguna que no lo sea), sinó una piedra tipo pizarra. De allí salieron un montón de ideas. Y empecé a pensar que sería genial volver a probar la fundición en hueso de sepia.

¿Quieres saber qué es y cómo lo hice? ¡Sigue leyendo!

La fundición en hueso de sepia o jíbia es una técnica muy antigua, prehistórica. En ella se usa el “hueso” de sepia como molde donde se vierte el metal fundido para así conseguir una joya única.

Total, que me puse a probar, ya que era una técnica que no tocaba desde la escuela y quería refrescar la memoria.

¿CÓMO LO HICE?

Se empieza por coger el hueso de la sepia. ¡Lo encuentras en cualquier pescadería y te lo regalan!. Se parte en dos y se esmerila para dejarlo bien liso. Aparecerá una textura preciosa, que es la del hueso  mismo.

Luego es momento de marcar lo que queremos en el hueso que hace de molde. Es súper fácil de moldear porque es muy blando. Yo usé un anillo que coincidía con la medida que necesitaba. Una vez marcado hay que hacer el canal por donde entrará el metal fundido. ¡Pronto fundiremos!

Ahora es momento de cerrar el «molde», fundir y verter el metal. El momento más divertido y más frustrante si no sale lo que esperábamos… ¡nunca sabes qué va a salir!

el metal fundido enfriándose

Abrimos y encontramos la pieza. Ahora viene lo más duro: serrar y limar la alimentación del metal. Una vez hecho preparo la boca para la piedra: la monto, la sueldo, la sierro, la limo y a soldar en el anillo!

Limpiar, repasar y colocar la pizarra. ¡Et voilà!

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